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pathofdiscernimentPath of discernment

How I can know for sure if I should enter the seminary?

by Pat Brophy

Jack asked me the other day: “How do I know for sure if I should enter the seminary?” It’s a frequently asked question for young people who are trying to decide if they should become a priest or religious. Often it’s asked in in a somewhat exasperated or even desperate tone. Jack feels some sort of attraction for the priesthood or religious life; he’s thought that he might be suitable; that it could be a fulfilling life for him; he’s been told them he should consider this vocation as his, but at the end of the day – just how can he know before he takes the step to apply?

The reply is not a consoling one – Jack (or anyone in the same situation) can’t know with 100% certainty! The journey of seeking out God’s call won’t end with entrance into a house of formation. Its just another step, another stage in the journey of discernment.

So what is discernment in this sense? We speak about a “discerning person – a person of discernment”. “He is a person of discernment; his choice of wine is always good.” We mean that the person is a person who can understand or discriminate – choose wisely.

So vocational discernment has to do with gaining insight into what God wants of us. It means having the judgment to be able “see” what the Lord is saying to us and choose to follow that call. This journey is about moving towards a decision, not about confirming one already made. The final outcome cannot be known beforehand with certainty.

We are dealing with a call from God to follow him. We need to discern that call. We need to sort out the voice and will of God from all the other “voices” clamouring for our attention.

God’s call comes to us in any manner of ways. Unfortunately normally God doesn’t just appear and speak man to man as we might speak to a good friend of ours. God will speak to us in many different ways. Sometimes we are unable to recognize that it is God who speaks to us. Sometimes we hear things we may think are coming from God, but in fact aren’t. It can be very confusing, so we need to discern what is the voice of God and what is coming either from within our minds or from some other source. We’ll speak more of discernment later.

caminodiscernimientoCamino de discernimiento

¿Cómo puedo saber a ciencia cierta si debo entrar al seminario?

Por Pat Brophy

El otro día Jack me preguntó: “¿Cómo puedo saber a ciencia cierta si debo entrar al seminario?” Es una pregunta frecuente para los jóvenes que tratan de decidir si deben ser sacerdotes o religiosos. A menudo se hacen la preguntan en un tono un tanto exasperado o incluso desesperado. Jack siente una atracción para el sacerdocio o la vida religiosa; piensa que puede ser un buen sacerdote; que ser sacerdote podría ser una vida satisfactoria para él; que hay algunos que dicen que debería considerar esta vocación, pero al final del día, antes de tomar el paso para hacer su solicitud… ¿Cómo puede saber con certeza si esta es su vocación?

La respuesta no le va consolar – Jack (o alguien en la misma situación) no puede saber con certeza del 100%! El camino de la búsqueda de la llamada de Dios no terminará con la entrada en una casa de formación. Es sólo un paso más, una etapa más en el camino del discernimiento.

Entonces, ¿qué significa discernimiento en este sentido? Hablamos de “una persona de juicio – una persona de discernimiento”. “Él es una persona de discernimiento, su elección de vino siempre es buena.” Queremos decir que la persona es una persona que puede juzgar o discriminar – elegir sabiamente.

Así discernimiento vocacional tiene que ver con explorar y conocer de lo que Dios quiere de nosotros. Significa tener el juicio para poder “ver” lo que el Señor nos está diciendo y seguir ese llamado. El discernimiento nos lleva hacia una decisión, no es confirmar una que ya se tomó. El resultado final no puede ser conocido de antemano con certeza.

Se trata de una llamada de Dios a seguirle. Necesitamos discernir ese llamado. Tenemos que reconocer la voz y la voluntad de Dios entre todas las otras “voces” que claman por nuestra atención.

La llamada de Dios nos llega en muchas formas. Lamentablemente Dios no suele aparecer y hablar cara a cara como podríamos hablar con un buen amigo nuestro. Pero Dios nos hablará de muchas maneras diferentes. A veces no somos capaces de reconocer que es Dios quien nos habla. A veces escuchamos cosas que pensamos que son de Dios, pero en realidad no vienen de Él. Puede ser muy confuso, por eso tenemos que discernir lo que es la voz de Dios y lo que viene de dentro de nuestra mente o de alguna otra fuente. Hablaremos mas de discernimiento en otra ocasión.


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Etre accompagné

Pascal Boidin

Celui ou celle qui s’engage dans une vie de prière va boire à la source… C’est dire qu’il entre profondément en lui-même et découvre de ce fait un monde largement inexploré… Olivier Clément, un théologien orthodoxe, athée jusqu’à l’âge de trente ans, aujourd’hui décédé, raconte : « Je me souviens que lorsque j’ai prié pour la première fois, c’était comme un déchirement, comme si toute opacité se déchirait et jaillissait une source. » (Cité in Histoire de Taizé par Jean-Claude Escafit et Moïz Rasiwala, Seuil, Paris 2008 p. 176).  Celui qui découvre ce nouveau monde a besoin d’être guidé, d’être aidé. Il ressemble à ces missionnaires maristes qui à partir de 1836 sont allés évangéliser les îles du Pacifique. Dans ce monde largement inconnu, le P. Colin insistait pour qu’ils ne soient pas seuls. Il craignait, avec justesse, qu’ils ne se perdent. C’est dire que celui qui choisit de vivre une vie de prière doit être accompagné pour ne pas risquer de s’égarer.

L’accompagnateur n’a pas pour rôle de faire la route à la place de celui qu’il accompagne. Son rôle est plutôt d’être à l’écoute de la façon dont Dieu s’adresse à son compagnon de route, de chercher à comprendre comment il le guide et à quoi il l’appelle. Il déjouera aussi les pièges de l’ennemi qui s’oppose à toute croissance spirituelle. Son rôle sera d’aider à faire le tri entre ce qui est parole de Dieu qui m’est adressée et ce qui m’empêche d’avancer.

Choisir un accompagnateur est un acte important. Il importe de choisir une personne expérimentée qui a une vie spirituelle assumée. Il faut que l’on puisse lui parler en confiance de choses intimes. Dans beaucoup de lieux, il est possible de se former à l’accompagnement. Son statut ecclésial n’est pas fondamental. En fonction des questions que nous portons, nous pouvons nous sentir plus proche d’un laïc, homme ou  femme, d’un religieux ou d’une religieuse, d’un prêtre. Si vous ne savez pas où vous chercher, demandez aux Maristes de la communauté la plus proche. Ils devraient pouvoir vous aider…

Bon courage pour prendre la route… Notre prière vous accompagne.

Ser acompañado

Pascal Boidin sm

Aquel que entra en una vida de oración beberá de la fuente… Esto significa que se entra profundamente en sí mismo y descubre un mundo nuevo que está en gran parte inexplorado… Olivier Clément, un teólogo ortodoxo ya fallecido, ateo hasta los treinta años, dijo: “Recuerdo cuando oré por primera vez, fue como un desgarramiento, como si se rompiera toda opacidad y brotara un manantial. “(Citado en Historia de Taizé por Jean-Claude Escafit y Moïz Rasiwala, Seuil, París 2008, p. 176). El que encuentra este nuevo mundo necesita ser guiado, ser apoyado. Así pasó con los misioneros maristas que en 1836 fueron a evangelizar las islas del Pacífico. En ese mundo mayormente desconocido, el Padre Colín les insistía que no estuvieran solos. Él temía, con razón, que se perderían. Esto significa que aquellos que eligen vivir una vida de oración debe estar acompañada de evitar el riesgo de perderse.

El acompañante no le quita su responsabilidad al acompañado. Su papel consiste más bien en estar atento a cómo Dios le habla a su compañero, tratando de entender cómo Él le va llamando y guiando. También buscará describir y salvar las trampas del enemigo que se opone a cualquier crecimiento espiritual. Su función será la de ayudar a ordenar lo que la palabra de Dios me pide y aquello que me impide caminar.

La elección de un acompañante es un acto importante. Es importante que elijas a una persona experimentada que tiene vida espiritual. Es necesario que puedas hablar con él en confianza las cosas íntimas. En muchos lugares, es posible capacitarse para el acompañamiento. Su estado eclesial no es fundamental. Dependiendo de lo que queremos compartir, podemos sentirnos más cerca de un laico, hombre o mujer, un religioso o una religiosa, o un sacerdote. Si no sabes dónde buscar, pregunta a los maristas de una comunidad cercana. Ellos deberían ser capaces de ayudarle…

¡Ponte en camino, ánimo!… Nuestras oraciones te acompañan.

To be accompanied

Pascal Boidin

Whoever engages in a life of prayer will drink from the source … This means that he/she who prays goes deep into him/herself and discovers a world largely unexplored … Olivier Clement, an Orthodox theologian who was atheist until the age of thirty and is now deceased, said: “I remember that when I prayed for the first time, there  was something like a tearing, as if any opacity was torn away and a source welled up. “(Quoted in History of Taizé by Jean-Claude Escafit and Moïz Rasiwala, Seuil, Paris 2008, p. 176). Whoever finds this new world needs to be guided, to be helped. We can be compare this to the Marist missionaries who in 1836 went to evangelize the Pacific Islands. In this largely unknown world Fr Colin insisted that they not be alone. He feared, rightly, that they would be lost. This means that those who choose to live a life of prayer must be accompanied to avoid the risk of getting lost.

The accompanier’s role is not to make the journey in the place of the one he/she accompanies. His/her role is rather to be attentive to how God speaks to the person, trying to understand how He guides and what He calls the person to. The accompanier also thwarts the traps of the enemy who opposes any spiritual growth. His/her role will be to help me to distinguish the word that God is addressing to me from what would prevent me going forward.

Choosing an accompanier is an important matter. It is necessary to choose an experienced person who has assumed a spiritual life. You need be able to talk him/her in confidence about intimate things. In many places, it is possible to be trained in accompaniment. The ecclesial status of the accompanier is not fundamental. Depending on the issues that we need to deal with, we can feel comfortable with a lay man or woman, a male or female religious or a priest. If you do not know where to look, ask the Marists in the nearest community. They should be able to help you …

Be of good heart for the journey… Our prayer accompanies you.

 

Essere accompagnati

Pascal Boidin

 

Chi si impegna in una vita di preghiera berrà dalla fonte … Questo vuol dire andare in profondità  di se stesso e scoprire ciò che ci rende un mondo in gran parte inesplorato … Olivier Clément, teologo ortodosso ora deceduto e ateo fino all’età di 30 anni, ha detto: “Mi ricordo che quando pregai per la prima volta, fu come una lacrima, come se una fonte sgorgasse da ogni opacità e strappò. “(Citato in Storia di Taizé da Jean-Claude Escafit e moiz Rasiwala, Seuil, Paris 2008 p. 176). Chi scopre questo nuovo mondo interiore ha bisogno di essere guidato, di essere aiutato. Mi ricordo dei missionari Maristi che nel 1836 andarono a evangelizzare le isole del Pacifico. In quel mondo in gran parte sconosciuto, il P. Colin insistette sul fatto che non era buono che andassero da  soli. Temeva, a ragione, che si sarebbero potuti perdere. Questo significa che coloro che scelgono di vivere una vita di preghiera devono  essere accompagnati per evitare il rischio di perdersi.

 

Il ruolo di colui che accompagna non è quello di prendersi  la responsabilità dell viaggio dell’altro.  Il suo ruolo è piuttosto quello di essere attento  a come Dio parla al suo compagno, cercando di capire come lo guida e lo chiama. Inoltre è contrastare le insidie del nemico che si oppone a qualsiasi crescita spirituale. Il suo ruolo sarà quello di aiutarlo a trovare nella parola di Dio ciò che a lui viene chiesto e di affrontare tutto quello che non gli permete andare avanti.

 

Scegliere un compagno  è un atto importante. E ‘importante scegliere una persona esperta che ha assunto una vita spirituale. Deve essere in grado di condividere cose intime con fiducia. In molti luoghi, è possibile formarsi per l’accompagnamento. Il suo status ecclesiale non è fondamentale. A seconda dele situazioni che viviamo, siamo in grado di fidarci più di un laico, uomo o donna, di un religioso, di una suora o un prete. Se non si sa a chi rivolgersi, si può chiedere ai Maristi della comunità più vicina. Essi dovrebbero essere in grado di aiutarti …

 

Trova il coraggio di metterti  in cammino … Le nostre preghiere sono con te.

 

 


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Cuidando de los bienes que Dios nos da

por Pablo Mijares

En su primera homilía como Sumo Pontífice, el papa Francisco exhortó a la humanidad a custodiar los bienes que Dios nos da, y puso énfasis en la preservación del medio ambiente. Ciertamente, y mirando las cosas más allá de las primeras apariencias, todo lo que tenemos es don, todo es gratuito, empezando por la vida y los medios materiales que necesitamos para preservarla y para desarrollarnos.

Pero lo que no se cuida, se pierde. Por ejemplo, la libertad, el amor, la amistad, la fe y, desde luego, los recursos naturales. Así lo ha entendido la juventud de nuestro tiempo. Por eso la preocupación por el desarrollo sustentable y el fomento de la cultura ecológica toman cada día más fuerza.

Por desgracia, la conciencia ecológica no siempre ha existido. Después de la Revolución industrial y con el progresivo advenimiento de los grandes avances tecnológicos, los seres humanos sobreexplotamos recursos naturales hasta el punto de poner en riesgo el desarrollo de generaciones futuras. Casi perforamos la capa de ozono, contaminamos los mares, abusamos de los hidrocarburos y devastamos extensas regiones de bosques y selvas. Lo peor es que la riqueza económica que se generó con eso, no sirvió para aliviar la desigualdad entre quienes tienen y quienes no tienen, sino que la hizo más aguda. Dicho de otro modo, un mal camino nos llevó a un mal destino.

Y aunque el centro de esta reflexión es el medio ambiente, no está de más recordar nuestro papel como custodios de otros bienes. Por ejemplo, es un don tener empleo y podemos custodiarlo dando nuestro mejor esfuerzo y buscando nuestro desarrollo pleno dentro de él. Es un don nuestro salario y debemos cuidarlo usándolo con orden y mesura. Es un don la familia y podemos custodiarla con la armonía, el respeto y la alegría cotidiana. Es un don la salud y podemos custodiarla alejándonos de vicios y excesos. También la fe es un don y necesitamos preguntarnos cómo la custodiamos, cómo la fortalecemos y qué hacemos con ella.

Custodiar los bienes que nos da Dios no solo nos conduce por caminos de amor fraterno, sino que abre las puertas del desarrollo sustentable que puede abatir la pobreza, una de las preocupaciones centrales de Francisco.

No podía ser más oportuna la exhortación del Papa en un momento en que el egoísmo, la violencia, las ambiciones y el consumismo nos han alejado tanto de la custodia auténtica de los dones divinos, que son el amor, la familia, el desarrollo y la naturaleza. Y no podía ser más oportuna ahora que la conciencia ecológica y el desarrollo sustentable están presentes en las agendas de los principales mandatarios de todo el mundo. Cuidemos, pues, todo lo que Dios nos da para no vernos en la desgracia de perderlo.

 

Taking care of the good things God gives us

By Pablo Mijares

 

In his first homily Pope Francis urged us to safeguard the good things God gives us. He emphasized preservation of the environment. Certainly, looking at things beyond first appearances, all we have is gift, everything is free, starting with life and material means we need to preserve and develop it.

But things you are not looking after, you will lose them. For example: freedom, love, friendship, faith and, of course, natural resources. This has been clearly understood by the youth of our time. So the concern for sustainable development and the promotion of ecological culture is strengthening every day.

Unfortunately, environmental awareness has not always existed. After the industrial revolution and the advent of progressive technological breakthroughs, humans exploited natural resources to the point of jeopardizing the development of future generations. We almost pierce the ozone layer, we pollute the seas, we abuse hydrocarbons and devastate large areas of forests and jungles. The worst thing is that the economic wealth generated by all this, has done nothing to alleviate the disparity between rich and poor, but has made it more acute. In other words, a bad road has led us to a bad destination.

And although the center of this reflection is the environment, it is worth remembering our role as custodians of other goods. For example, having a job is a gift and we should give our best to keep it and to grow as a person in doing it. It is a gift.  We must use our wages with order and restraint. Family life is a gift and we can promote it with harmony, respect and joy everyday. Health is a gift and we safeguard it moving away from vices and excesses. Faith is also a gift and we need to ask ourselves how we hold on to it, how we strengthen it and what we do with it.

We safeguard the goods that God gives us by walking in the paths of brotherly love. This opens the doors of sustainable development that can reduce poverty – one of the central concerns of Pope Francis.

The Pope’s exhortation could not be more opportune at a time when selfishness, violence, ambition and consumerism have led us far from being authentic custodians of God’s gifts, which are love, family, development and nature. And also it could not be more timely when environmental awareness and sustainable development are top priorities for the governments of the whole world.  Therefore, let us take care of everything God gives using case we end up losing it all.

 

 

 

La cura  che Dio ci dà

 di Pablo Mijares

Nella sua prima omelia il Papa Francesco ci ha esortato Francisco di salvaguardare i beni che Dio ci dà, e ha sottolineato la conservazione dell’ambiente. Certo, tutto quello che abbiamo è dono, tutto è gratuito, a partire della vita e materiali. Questo significa che dobbiamo preservare e sviluppare tutto il creato.

Ma quello che non si cura, si perde. Ad esempio, la libertà, l’amore, l’amicizia, la fede e, naturalmente, le risorse naturali. I giovani del nostro tempo hanno capito questo benne. Quindi, la preoccupazione per lo sviluppo sostenibile e la promozione della cultura ecologica prende più forza ogni giorno.

Purtroppo, la consapevolezza ambientale non è sempre esistito. Dopo la rivoluzione industriale e l’avvento di progressive innovazioni tecnologiche, gli esseri umani  abbiamo sfruttato eccessivamente gli risorse naturali fino al punto di mettere in pericolo lo sviluppo delle generazioni future. Quasi perforare lo strato di ozono, inquinare i mari, abbiamo idrocarburi abuso e devastano grandi aree di foreste e giungle. La cosa peggiore è che la ricchezza economica che è stato generato con questo, non ha fatto nulla per alleviare la disparità tra ricchi e poveri, ma reso più acuto. In altre parole, una cattiva strada ci ha portato ad una destinazione sbagliata.

E anche se il centro di questa riflessione è l’ambiente, vale la pena ricordare il nostro ruolo di custodi di altri beni. Ad esempio, avere un lavoro è un dono e possiamo dare il nostro meglio per proteggere lui e cercando il nostro pieno sviluppo al suo interno. Si tratta di un dono che dobbiamo prenderci cura dei nostri salari e utilizzarlo per l’ordine e la moderazione. La famiglia è un dono e possiamo custodire con armonia, il rispetto e la gioia tutti i giorni. La salute è un dono e custodirlo allontana dai vizi e gli eccessi. La fede è un dono e dobbiamo chiederci come stiamo attenti, il modo in cui rafforzare e ciò che facciamo con esso.

Custode dei beni che Dio non solo ci dà attraverso percorsi di amore fraterno, ma apre le porte dello sviluppo sostenibile in grado di ridurre la povertà, una delle preoccupazioni centrali di Francisco.

Non potrei essere più tempestiva l’esortazione di Papa in un momento che l’egoismo, la violenza, l’ambizione e il consumismo ci siamo allontanati così lontano dalla custode autentica dei doni di Dio, che sono l’amore, la famiglia, lo sviluppo e la natura. E non poteva essere più tempestivo, ora che la consapevolezza ambientale e lo sviluppo sostenibile sono presenti nelle agende dei principali leader di tutto il mondo. Fate attenzione, quindi, tutto ciò che Dio ci dà per vedere noi stessi non la sfortuna di perdere