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                   Fr  Jan Hulshof sm

MARIST MISSION AND SOCIAL COMMITMENT

  1. We should not dissociate evangelization from social commitment but rather see social commitment as ‘a constitutive part of the preaching of the Gospel.’

‘As you go, make this announcement: ‘The reign of God is at hand! Cure the sick, raise the dead, heal the leprous, expel demons. The gift you have received, give as a gift.’ (Matthew 10: 7f.)

 

  1. For followers of Jesus the question is not who is my neighbour, but to whom am I neighbour at this very moment.

‘Which of these three, in your opinion, was neighbour to the man who fell in with the robbers?’ The answer came, ‘The one who treated him with compassion.’ Jesus said to him, ‘Then go and do the same.’ (Luke 10: 36 f.)

‘How much I hope they will always continue as they are in Lyons. They work among the stone masons, which is a humble work. They go into the prisons, they serve the workhouse…Those are the tasks I like to see the Marists employed in.’ (Jean-Claude Colin, August 1839)

  1. Our Marist tradition wants us to commit ourselves to works of mercy, to have a preferential love for the poor and always to aim at saving souls.

Works of mercy

‘Indeed their vocation is to go from place to place for the greater service of God and to spend themselves working for the salvation of the neighbour by preaching God’s word, hearing confessions, catechising the uneducated and the young, exhorting and welcoming the faithful to pious exercises, visiting prisoners and the sick in hospitals, and doing other such works of charity.’ (Jean-Claude Colin, Constitutions Society of Mary 1872, 4)

Preferential love of the poor

‘I feel driven towards the poor classes, towards country missions, towards the poor of Lyons. To seek outcasts, give catechism instructions, help the beggars…These are the thoughts that pursue me.’ (Jean-Claude Colin, October 19th, 1842)

Aiming at saving souls

‘How much I want the sons of the blessed Virgin to be known like our Lord by that mark: The poor have the Gospel preached to them.’ (Jean-Claude Colin, 1838-1839)

  1. Today the social doctrine of the Church puts the traditional works of mercy, preferential love of the poor and salvation of souls in a new light.

Mercy and justice

‘In her teaching the Church constantly returns to this relationship between charity and justice:  When we attend to the needs of those in want, we give them what is theirs, not ours. More than performing works of mercy, we are paying a debt of justice.’ (Compendium of the Social Doctrine of the Church, 2004,  184)

Love and empowerment

‘The principle of solidarity, even in the fight against poverty, must always be accompanied by that of subsidiarity, thanks to which it is possible to foster the spirit of initiative…The poor should be seen, not as a problem, but as people who can become the principal builders of a new and more human future for everyone.’ (Compendium of the Social Doctrine of the Church, 2004, 449)

Saving souls and saving the world

‘An authentic faith… involves a deep desire…to leave this earth somehow better than we found it. We love this magnificent planet on which God has put us, and we love the human family which dwells here, with all its tragedies and struggles, its hopes and aspirations, its strengths and weaknesses. The earth is our common home and all of us are brothers and sisters.’ (Pope Francis, Evangelii Gaudium, 183)

  1. We see our spirituality confirmed by Pope Francis, as he highlights mercy, motherly care and a Marian style as features of the Church of today.

‘The Church must be a place of mercy freely given, where everyone can feel welcomed, loved, forgiven and encouraged to live the good life of the Gospel.’ (Pope Francis, Evangelii Gaudium, 114)

‘Migrants present a particular challenge for me, since I am the pastor of a Church without frontiers, …which considers herself mother to all.’ (Pope Francis, Evangelii Gaudium 210).

  1. Mercy and motherly care, as characteristics of our Marist mission, need to be counterbalanced and supported by a fighting spirit, courage and strength.

‘This very name sufficiently indicates the banner under which it desires to serve in fighting the battles of the Lord.’ (Jean-Claude Colin, Constitutions of the Society of Mary, 1872, 1)

There is a Marian “style” to the Church’s work of evangelization. Whenever we look to Mary, we come to believe once again in the revolutionary nature of love and tenderness. In her we see that humility and tenderness are not virtues of the weak but of the strong that need not treat others poorly in order to feel important themselves. Contemplating Mary, we realize that she who praised God for “bringing down the mighty from their thrones” and “sending the rich away empty” (Lk 1:52-53) is also the one who brings a homely warmth to our pursuit of justice.’ (Pope Francis, Evangelii Gaudium, 288)

ESPAÑOL

MISIÓN MARISTA Y  COMPROMISO SOCIAL

  1. No hay que disociar la evangelización del compromiso social. Hay que ver más bien el compromiso social como parte constitutiva del anuncio del Evangelio.

“Id y proclamad que el Reino de los Cielos está cerca. Sanad a los enfermos, resucitad a los muertos, limpiad a los leprosos, expulsad demonios. Gratis lo recibisteis; dadlo gratis “(Mateo, 10, 7s)

 

  1. Para los que quieren seguir a Jesús la pregunta no es, ¿quién es mi prójimo, sino de quién soy yo prójimo en este momento?

“¿Quién de estos tres te parece que fue prójimo del que cayó en manos de los salteadores? Él dijo: “El que tuvo misericordia de él. Jesús dijo: “Vete y haz tú lo mismo” (Lc 10, 36s.)

“Cuánto me gustaría que en Lyon se continúe como hasta el presente. Los padres se encargan de la Obra de los albañiles, que es harto humilde; van a las cárceles, atienden al asilo de mendicidad… Esos son los puestos donde me gusta ver a los Maristas (Juan Claudio Colín, agosto de 1839, HF doc. 18, 3)

  1. Nuestra tradición marista nos pide dedicarnos a las obras de caridad, tener un amor preferencial por los pobres y buscar siempre salvar a las almas.

 

Las obras de caridad

«  Pertenece, pues, a su vocación recorrer distintas regiones en el mayor servicio de Dios y entregarse a la salvación del prójimo, predicando la palabra de Dios, escuchando confesiones, catequizando a los ignorantes y a los niños, exhortando y admitiendo a los fieles a los ejercicios de piedad, visitando los enfermos en los hospitales y a los presos, y cumpliendo cualquier otro servicio semejante de caridad” (Juan Claudio Colín, Constituciones de la Sociedad de María, 1872,4)

 

 Amor preferencial por los pobres

« Me siento empujado hacia la clase pobre, hacia las misiones rurales, hacia los pobres de Lyon. Buscar los abandonados, catequizar, recoger a los mendigos… Estas ideas me persiguen » (Juan Claudio Colín, 19 octubre de 1842. Doc. 61,9)

Buscar salvar a las almas

« Cómo deseo que los hijos de la Santísima Virgen sean conocidos como nuestro Señor por este rasgo: « Los pobres son evangelizados » (Juan Claudio Colín, 1838-1839, HF doc 23)

  1. Hoy en día la doctrina social de la Iglesia ve las “obras de caridad” tradicionales, “el amor preferencial por los pobres” y “la salvación de las almas” a nueva luz.

 

Caridad y justicia

 “Sobre la relación entre caridad y justicia es constante la enseñanza de la Iglesia: «Cuando damos a los pobres las cosas indispensables, no les damos de nuestras cosas, sino que les devolvemos lo que es suyo. Más que cumplir un acto de caridad, lo que realizamos es un deber de justicia” (Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia, 2004, 184).

 

Amor y responsabilidad

 “El principio de la solidaridad, también en la lucha contra la pobreza, debe estar siempre enlazado con el de la subsidiariedad, que estimula el espíritu de iniciativa… a los pobres se les debe mirar «no como un problema, sino como los que pueden llegar a ser sujetos y protagonistas de un futuro nuevo y más humano para todo el mundo” (Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia” 2004, 449)

 

Salvar a las almas y salvar al mundo

 “Una auténtica fe… siempre implica un profundo deseo de cambiar el mundo, de transmitir valores, de dejar algo mejor detrás de nuestro paso por la tierra. Amamos este magnífico planeta donde Dios nos ha puesto, y amamos a la humanidad que lo habita, con todos sus dramas y cansancios, con sus anhelos y esperanzas, con sus valores y fragilidades. La tierra es nuestra casa común y todos somos hermanos” (Papa Franciscos, Evangelii Gaudium, 183).

  1. Vemos confirmada nuestra espiritualidad por el papa Francisco, cuando subraya la misericordia, la solicitud materna y el estilo marial como rasgos de la misión de la Iglesia hoy.

‘La Iglesia tiene que ser el lugar de la misericordia gratuita, donde todo el mundo pueda sentirse acogido, amado, perdonado y alentado a vivir según la vida buena del Evangelio.’ (Papa Francisco, Evangelii Gaudium, 114)

‘Los migrantes me plantean un desafío particular por ser Pastor de una Iglesia sin fronteras que se siente madre de todos’ (Papa Francisco, Evangelii Gaudium 210)

  1. Es necesario que la misericordia y la solicitud materna, siendo rasgos de nuestra misión, sean contrapesadas y sostenidas por un espíritu combativo y por la virtud del coraje y de la fuerza.

‘Este nombre indica claramente bajo qué bandera desea militar en los combates del Señor.’ (Juan Claudio Colin, Constituciones de la Sociedad de María, 1872, 1)

Hay un estilo mariano en la actividad evangelizadora de la Iglesia. Porque cada vez que miramos a María volvemos a creer en lo revolucionario de la ternura y del cariño. En ella vemos que la humildad y la ternura no son virtudes de los débiles sino de los fuertes, que no necesitan maltratar a otros para sentirse importantes. Mirándola descubrimos que la misma que alababa a Dios porque «derribó de su trono a los poderosos» y «despidió vacíos a los ricos» (Lc 1,52.53) es la que pone calidez de hogar en nuestra búsqueda de justicia.’ (Papa Francisco, Evangelii Gaudium, 288)

FRANCAIS

MISIÓN MARISDTA Y COMPROMISO SOCIAL

  1. Il ne faut pas dissocier l’évangélisation de l’engagement social. Ne faut-il pas voir plutôt l’engagement social comme partie constitutive de l’annonce de l’Évangile. 

 

‘Chemin faisant proclamez que le Royaume des cieux est tout proche. Guérissez les malades, ressuscitez les morts, purifiez les lépreux, expulsez les démons. Vous avez reçu gratuitement, donnez gratuitement.’(Matthieu 10, 7s.)

 

  1. Pour ceux qui veulent suivre Jésus la question n’est pas qui est mon prochain, mais de qui suis-je en ce moment le prochain ?

‘Lequel de ces trois, à ton avis, s’est montré le prochain de l’homme tombé aux mains des brigands ?’ Il dit : ‘Celui qui a exercé la miséricorde envers lui.’ Et Jésus lui dit : ‘’Va, et toi aussi, fais de même.’ (Luc 10, 36s.)

‘Que je souhaite qu’à  Lyon on continue toujours ainsi. Ils ont l’œuvre des maçons, qui est une œuvre basse, ils vont dans les prisons, ils desservent le dépôt de mendicité…voilà des emplois où j’aime voir les Maristes.’ (Jean-Claude Colin, Août 1839)

  1. Notre tradition mariste nous demande de nous dévouer aux œuvres de charité, d’avoir un amour préférentiel pour les pauvres et de viser toujours à sauver les âmes.

 Œuvres de charité

‘C’est proprement leur vocation d’aller ici et là, pour un plus grand service de Dieu, et de se dépenser pour le salut du prochain en prêchant la parole de Dieu, en écoutant les confessions, en enseignant le catéchisme aux gens peu instruits et aux enfants, en invitant et en accueillants les fidèles à des retraites, en visitant les détenus dans les prisons et les malades dans les hôpitaux, et en accomplissant d’autres œuvres semblables de charité.’ (Jean-Claude Colin, Constitutions de la Société de Marie, 1872,4)

Amour préférentiel pour les pauvres

‘Je me sens poussé vers la classe pauvre, vers les missions de campagne, vers les pauvres de Lyon. Chercher les abandonnés, faire le catéchisme, ramasser les mendiants…Ces pensées me poursuivent.’ (Jean-Claude Colin, 19 octobre 1842)

Viser à sauver les âmes

‘Que je désire que les enfants de la sainte Vierge soient connus comme Notre-Seigneur à cette marque : ‘Les pauvres sont évangélisés.’ (Jean-Claude Colin, 1838-1839).

  1. Aujourd’hui la doctrine sociale de l’Église met ‘les œuvres de charité’ traditionnelles, ‘l’amour préférentiel pour les pauvres’ et ‘le salut des âmes’ dans une lumière nouvelle.

Charité et justice

‘L’enseignement de l’Église revient constamment sur le rapport entre charité et justice: Quand nous donnons aux pauvres les choses indispensables, nous ne faisons pas pour eux des dons personnels, mais nous leur rendons ce qui est à eux. Plus qu’accomplir un acte de charité, nous accomplissons un devoir de justice.’(Compendium de la Doctrine Sociale de l’Église, 2004, 184)

 

Amour et responsabilisation

‘Le principe de la solidarité, notamment dans la lutte contre la pauvreté, doit toujours être opportunément associé à celui de la subsidiarité, grâce auquel il est possible de stimuler l’esprit d’initiative… Il faut porter attention aux pauvres non comme à un problème, mais comme à des personnes qui peuvent devenir sujets et protagonistes d’un avenir nouveau et plus humain pour tous.’ (Compendium de la Doctrine Sociale de l’Église, 2004, 449)

 

Sauver les âmes et sauver le monde

‘Une foi authentique…implique toujours un profond désir de changer le monde, de transmettre des valeurs, de laisser quelque chose de meilleur après notre passage sur la terre. Nous aimons cette magnifique planète où Dieu nous a placés, et nous aimons l’humanité qui l’habite, avec tous ses drames et ses lassitudes, avec ses aspirations et ses espérances, avec ses valeurs et ses fragilités. La terre est notre maison commune et nous sommes tous frères.’ (Pape François, Evangelii Gaudium, 183).

  1. Nous voyons notre spiritualité confirmée par le pape François, lorsqu’il souligne la miséricorde, la sollicitude maternelle et le style marial comme marques de la mission de l’Église aujourd’hui.

 

‘L’Église doit être le lieu de la miséricorde gratuite, où tout le monde peut se sentir accueilli, aimé, pardonné et encouragé à vivre selon la bonne vie de l’Évangile.’ (Pape François, Evangelii Gaudium,114)

‘Les migrants me posent un défi particulier parce que je suis Pasteur d’une Église sans frontières qui se sent mère de tous.’ (Pape François, Evangelii Gaudium, 210).

  1. Il faut que la miséricorde et la sollicitude maternelle, tout en étant des marques de notre mission, soient contrebalancées et soutenues par un esprit combatif et par les vertus de courage et de force.

 

‘Ce nom indique suffisamment sous quel drapeau elle désire mener les combats du Seigneur.’ (Jean-Claude Colin, Constitutions de la Société de Marie, 1872, 1)

 

‘Il y a un style marial dans l’activité évangélisatrice de l’Église. Car, chaque fois que nous regardons Marie nous voulons croire en la force révolutionnaire de la tendresse et de l’affection. En elle, nous voyons que l’humilité et la tendresse ne sont pas les vertus des faibles, mais des forts, qui n’ont pas besoin de maltraiter les autres pour se sentir importants. En la regardant, nous découvrons que celle qui louait Dieu parce qu’ «  il a renversé les potentats de leurs trônes » et « a renvoyé les riches les mains vides » (Lc 1, 52.53) est la même qui nous donne de la chaleur maternelle dans notre quête de justice.’ (Pape François, Evangelii Gaudium, 288)

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